El
jueves 23 de febrero en el bar “Antares”, calle 56 entre 11 y 12, a las 20:30
horas nos recibió Javier Sisti Ripoll, más conocido como “el gato”, integrante
de la banda “107 faunos” para contarnos la historia de su grupo musical.
“107 faunos” nació en el año 2006, es una
banda de Rock Pop, proveniente de la ciudad de La Plata e integrada por 9
músicos. Nosotros tuvimos la oportunidad de entrevistar a uno: “el gato”
Nos conto cómo se formó la banda “Yo tengo esta banda que empezó en
el 2006, se desprende de otras, el grupo Manzinger y el Destro
que son bandas de Laptra (sello discográfico). Yo tocaba también en Bengy Gregory: una banda paralela a Manzinger pero más vieja. Se separa
mi grupo y el Destro que era la banda de Miguel (actual integrante de los 107
faunos), dejo de tocar con El mató y quedo un tiempo sin tocar con nadie y es ahí en
donde empiezo a tocar con Miguel. Empezamos solos en mi cuarto, en la alfombra
azul y después se fue sumando más gente”
En su entrevista habló sobre varios temas,
pero nuestro interés está ligado a conocer las posibilidades que les da la
ciudad de La Plata, a ellos como banda, para expandir su música, y según nos
cuenta “La verdad que no muchas, no más
que cualquier otro lado. Teníamos Laptra ya funcionando y la primera vez que
tocamos fue el 24 de marzo del 2006 en un recital online en unaradio.com.ar,
que fue una de las primeras radios online que hubo en Argentina y tocaron todas
las bandas del sello. Después
tocamos en el centro cultural “Favero” que en ese momento era un lugar muy
bueno para tocar” y calificó a la ciudad de
La Plata como “Un circuito medio
burocrático, como de centro cultural, la radio universidad, todo eso siempre
fue digitado por personas que piensan que el rock de La Plata tiene que ser de
determinada manera y siempre hubo como un amiguismo. Yo no me voy a quejar de
eso que se yo, yo sé que en nuestros inicios no nos ayudaron en nada, ahora
está todo bien, somos geniales, está todo perfecto”
Crecer como banda, hacerse conocidos,
expandir su música y llegar al punto de que les paguen por tocar, no les
resultó nada simple “Nada fue
relativamente fácil, yo tire mi vida a la basura para hacer esto. No es que
estás en la Plata y ¡woow! tenés un montón de lugares para ir a tocar, te da un
respaldo de crear una retórica propia. En Buenos Aires (capital) es todo como
más de gueto, tiene mucho más que ver con la industria, el mercado, como un
montón de gente que quiere ser profesional. En la Plata tenés más posibilidades
de encontrar tu propia voz, de encontrar tus amigos, el cruce de gente, la
vagancia: eso es lo que te da Plata. Es una ciudad para andar en bici, es una
ciudad para vaguear”
Cuando se les preguntó por la ayuda que les
brindaba el municipio, su respuesta fue “Ahora
están más copados, necesitan hacer cosas. Todas las bandas mueren por tocar y
son baratas. Igual, hay bandas que pagan. Hemos tocado en lugares que hay que
pagar el sonido, pero eso desapareció con Pura Vida” Pura Vida es un bar de
la ciudad que para “El Gato” es su lugar “Pura Vida , cuando lo conocí fue increíble y cuando
Diego (el dueño) abrió Pura Vida nosotros empezamos a tocar, hicimos buena
onda, nos hicimos amigos; siempre fue como muy compañero de todos, muy padre.
Te da cerveza, te da comida, te deja quedarte en la puerta. Y yo el otro día le
tire a Diego –Che, estas bandas ¿te llenan el boliche? ¿Por qué no cobrás? Y me
dijo que no, que él era un hombre de principios. Es mi ídolo”
Javier dejó bien marcado su punto de vista
sobre las posibilidades que les da la ciudad a ellos como banda para expandir
su música, y ese punto de vista se puede definir en una sola palabra: NINGUNA. Decidimos entrevistarlo por
esto mismo, para saber su opinión sobre el tema y para que nos transmita, a
través del re portaje, cómo fue su experiencia en la ciudad siendo una banda
actualmente emergente.
